Me enfermaré con mi propia sangre
Desvirtuando mis secretos por los callejones,
En los mercados públicos gritando, gritando “que las cosas son una mierda
y que nada me parece intrascendente”
A mi madre le regalare un poema el día de mi cumpleaños por haberme parido
O una carta de esas que siempre le escribo pero que nunca le entrego
Llamadas, llamadas, palabras loaces y un café humeando por la mañana como un smog perverso entrando a mis pulmones
el día corre, y yo estoy en estado de libros, en estado de palabras y palabra
En estado. Estoy en estado!
En estado de seguir, sacar un papelito de la gaveta y ver el número de teléfono del colmado, pedir el agua, el pan, la leche y un cigarrillo
¿Qué pasa si miramos a los ojos a la incompetencia o si nos entregamos totalmente a la locura, darle paso, vida, vivir sus sueños?
Me enfermaré con mi propia sangre, le haré un boca a boca, inflare vejigas y caminare como Rebeca, siete horas en La Habana.
jueves, marzo 12, 2009
El retorno.
Publicado por Patricia Minalla en 3:24 PM

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